martes, 5 de marzo de 2019

Los 8 ejercicios más odiados pero eficientes


Existen ejercicios que nos dan mucha pereza hacerlos, bien sea porque nuestro cuerpo está ya agotado o la encontramos muy tediosa o pesada, o simplemente las odiamos. Cuando entrenamos sin la supervisión de un entrenador, tendemos a evadirlos para solo hacer esas rutinas que encontramos más cómodas y con las que nos llevamos mejor.

Esto pasa incluso en aquellos experimentados del fitness, que, aunque no quieran hacerlo
Claro está, muchos incluyen en sus rutinas esos ejercicios que odian porque saben que les va a traer beneficios al final. Hay una lista de ocho formas de ejercitarse que la mayoría odia, y seguramente es de lo que te recomendaron hacer para estar en forma. Bueno, veamos esos ejercicios tan odiados:

Bent-Over Row

Este no es tan incómodo de realizar, pero hay quienes lo encuentran así, porque hay que mantener una postura doblada para realizarlo, hay que tener la espalda en cierto ángulo de inclinación y mantener el brazo doblado a medida que se sube. Esta serie de cosas le cuesta a algunos hacerla por justamente adoptar una posición que les resulta difícil de hacer y mantener para completar el ejercicio.

Peso muerto a una pierna con mancuerna

La postura que se tiene que adoptar para esta rutina es garantía de dolores en el glúteo. Por esta razón muchos intentan evadir este ejercicio y porque vienen con la advertencia de que les dolerá, pero lo que persuade a la mayoría de seguir adelante y hacerlo es que resulta beneficioso para el tren inferior porque lo pone a trabajar muy bien. Hay mucha potencia en realizar esto usando solo una pierna.

Correr

Este ejercicio es de lo más básico que existe y es lo primero que mandan a hacer. Es más, es útil hasta para cuando intentas alcanzar el autobús. Hay quienes lo detestan, pero esto es beneficioso para el cuerpo y es lo que recomienda a cualquier atleta para mantenerse en forma y aumentar su capacidad de resistencia. Si no quieres hacer esto, hay variantes como sprint, hit o correr en cuestas, que son un poco más cortos, pero da resultados también.

Press de pierna

Esta posición es bastante incómoda. Las piernas casi tocan el pecho. No muchos la soportan realmente porque es un ejercicio que, si bien te entrena bien las piernas, la postura para hacerla es bastante indeseable. Un consejo para adaptarse bien a esta rutina es realizarla teniendo una posición más extendida, así no estarás con la incomodidad que esta rutina conlleva para hacerla.

Pulldows con agarre cerrado

Hay un motivo por el que este ejercicio es tan odiado: es de largo alcance y se trabajan grandes grupos musculares al mismo tiempo. Lo más complicado es lo que más odia hacer la gente, pero hasta ese nivel se llega cuando ya se haya completado lo demás. Por contracara, este ejercicio trae bastantes beneficios al cuerpo cuando toca entrenarlo con esto, justamente por la cantidad de músculos que se trabajan.

Burpees

Esto lo describen como algo incómodo y cansado de hacer. Lo cuentan como una de las rutinas más odiadas para ejercitarse y no importa si hay algún aporte que traiga, a nadie le resulta atractivo someterse a este ejercicio en ningún momento.

Peso muerto

El punto fuerte de este ejercicio es que requiere mucha fuerza y resistencia para levantar peso del suelo. Quienes lo odia es porque saben que se debe trabajar bastante para lograrlo y hay mucha fatiga, porque los músculos principales están trabajando y además la respiración tiende a ser pesada. El cuerpo trabaja más duro aquí, y lógicamente es un camino para tener más fuerza y mejor tonificación.

Sentadillas con barra

Sí. Hasta los niños cuando hacen educación física odian este ejercicio, pero quienes entrenan en gimnasio le tienen más tirria porque deben hacerlo con barra. Aquí hay más fatiga de lo usual en todo el ejercicio y hay que poner mucha fuerza para levantarse y subir con la barra tras estar en cuclillas.
Como has visto, estos ocho ejercicios son de los que más odian hacer quienes están entrenando, pero en esto del fitness y los ejercicios jamás ha habido caminos fáciles ¿o sí?