lunes, 8 de octubre de 2018

Hipocondriasis ¿qué es la Hipocondriasis?


La hipocondriasis es una enfermedad mental caracterizada por una preocupación excesiva sobre la salud, en asociación a una gran variedad de síntomas donde las personas están convencidas de que están sufriendo algún tipo de enfermedad. Los pacientes que sufren de esta condición buscan atención médica en forma frecuente, que por lo general conduce a un exceso en análisis de laboratorio, estudios radiográficos y pruebas de altos precios en forma repetitiva e innecesaria.

¿La hipocondriasis se hereda?

Algunos estudios muestran un incremento en la prevalencia de la hipocondriasis entre los miembros de una familia, especialmente en los gemelos idénticos y familiares de primer grado.

¿Qué tan frecuente es la hipocondriasis?

En los Estados Unidos se reporta una prevalencia del 3 hasta el 14% de los pacientes que acuden a la consulta externa. Hay estadísticas que reportan que hasta el 10 al 20% de la población se preocupa de alguna enfermedad en forma innecesaria.

¿Quiénes se enferman de hipocondriasis?

La edad predominante cuando suele ocurrir la hipocondriasis es alrededor de los 40 años, aunque también pueden presentarse en cualquier edad. Aunque se presenta por igual entre hombres y mujeres, son las mujeres quienes con mayor frecuencia acuden al médico.

¿Cómo se manifiesta la hipocondriasis?

Preocupación con temor de tener, o tener la idea de que se padece alguna enfermedad seria basada en la malinterpretación de los síntomas. La preocupación persiste a pesar de la valoración médica. El paciente no solo “siente de más”, sino que además se preocupa de que si tiene la enfermedad y no la siente. La preocupación le provoca el suficiente estrés como para afectar su desenvolvimiento social y ocupacional. La duración de los síntomas es al menos de 6 meses.

¿Cuáles son las causas de la hipocondriasis?


  • Biológicas: Hay evidencia que sugiere que los pacientes hipocondriacos nacen con cierta predisposición a “percibir” con mayor intensidad las sensaciones normales y toleran menos el dolor.
  • Inducido: Los pacientes son más afectados por las enfermedades que el resto de la población.
  • Inducido en la infancia: Las enfermedades repetitivas durante la infancia predisponen al temor e hipocondriasis en la vida adulta.
  • Psicológico: Médicos psiquiatras sospechan que estos pacientes utilizan la hipocondriasis como una forma de manifestar su sentimiento de culpa, vergüenza, poca estima y narcisismo.
  • Socio-cultural: Algunos pacientes buscan “obtener” el diagnóstico de alguna enfermedad para ser admirados y “comprendidos” en su medio sociocultural.


¿Cuáles son los factores de riesgo para la hipocondriasis?

Exponerse a condiciones que pusieron en riesgo la vida de la persona y múltiples enfermedades o procedimientos durante la infancia y adolescencia.

¿Cómo se diagnostica la hipocondriasis?

Cualquier paciente con hipocondriasis debe ser estudiado con detalle para poder descartar las condiciones orgánicas reales, así como otras enfermedades psiquiátricas. Los estudios de laboratorio y de imagen solo son útiles para descartar las enfermedades orgánicas sospechadas.

¿Cómo se trata la hipocondriasis?

El tratamiento es ambulatorio. Muchos de los pacientes necesitan de terapia grupal y soporte familiar. Se recomienda las actividades físicas y la buena nutrición. Existen medicamentos otorgados por el médico especialista que ayudan a controlar los sentimientos de angustia y ansiedad.

¿Cuáles son las complicaciones de la hipocondriasis?

Exponerse a procedimientos quirúrgicos, medicamentos y estudios innecesarios. Así como la adicción a ciertos medicamentos que controlan el dolor.

Puntos clave de la hipocondriasis

Esta enfermedad es por lo general de larga duración y puede tener fluctuaciones con mayor intensidad de los síntomas y aparente solución de los mismos. El pronóstico varía de acuerdo a la personalidad del paciente, a su educación, al soporte familiar, social, a su inteligencia y la motivación del cambio. Estos pacientes deben ser estudiados cautelosamente por su médico general y con el psiquiatra.